
En la localidad de Cenicientos, hay una bodega ecológica que desde 2009 cultiva un vino «kosher», «puro» según los usos judíos, esto es, conforme a las normas alimentarias de la Cashrut y siguiendo las prescripciones de la Torah. Así lo certifica anualmente el rabinato de Madrid.
En España hay apenas 11 bodegas que cumplen con estos requisitos. En esta de Cenicientos, lo que comenzó siendo un encargo de una partida para un distribuidor de vinos en Estados Unidos, resultó un negocio que no sólo cumple con las expectativas de los hebreos más ortodoxos, sino que su consumo se extiende en la actualidad a un público diverso que busca un producto de calidad, auténtico y natural.
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