Estamos asistiendo a la llamada 4ª revolución industrial: la de la inteligencia artificial y la robótica. Como ya sabemos, esto supone la automatización de muchas de las tareas y, por tanto, la desaparición de puestos de trabajo, especialmente de los menos cualificados. Sin embargo, también se crearán otros nuevos, que requieren de una superior cualificación y cuyos conocimientos no paran de avanzar.
Ante este panorama, ¿Seremos capaces de corregir las desigualdades que se producirán en el mercado laboral? ¿Podremos formar adecuadamente a los trabajadores para el desempeño de estos novedosos puestos de trabajo?
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