La inversión en empresas emergentes en España superó los 3.100 millones de euros en 2025, lo que supone una ligera caída cercana al 3 % respecto a 2024. A pesar de este descenso en el volumen total, el ecosistema emprendedor mostró mayor dinamismo, con un aumento del 11 % en el número de rondas de financiación, que alcanzaron en torno a 376 operaciones.
Hubo más operaciones, pero de menor tamaño, ya que el importe medio por ronda se redujo en relación a 2024, mientras que la mediana de la inversión aumentó, determinando una distribución del capital más equilibrada entre un mayor número de empresas.
La inversión se concentró en fases avanzadas (Serie A y Serie C), mientras que las etapas iniciales (seed) registraron un descenso, reflejando una preferencia de los inversores por proyectos más maduros y con menor riesgo.
Los principales polos de recepción de la inversión en España han sido, por este orden, Barcelona, Madrid, Valencia y San Sebastián. En conjunto, según indican los expertos, el leve retroceso del capital invertido no refleja un estancamiento, sino que conduce a un mercado más equilibrado con mayor diversificación y una asignación más eficiente del capital disponible en el ecosistema emprendedor.

