El sistema de Formación Profesional (FP) dual, que combina el aprendizaje con prácticas en las empresas, arrancó hace tres años con la intención de ofrecer una salida a aquellos jóvenes que habían abandonado su formación académica con antelación para trabajar en la construcción o para aquellos que quisieran una alternativa diferente a la universidad. En el peor año de la crisis, este sistema parecía la panacea para tratar de rebajar la brutal tasa de paro juvenil, por encima del 50%. Las primeras promociones que se han formado en las grandes empresas durante estos tres ejercicios ya han salido al mercado laboral y el número de matriculados se ha duplicado en el último ejercicio, pasando de 9.500 a 18.000 alumnos inscritos. Sin embargo, detrás de esas cifras, las empresas han detectado agujeros que sería necesario cubrir para corregir las deficiencias encontradas.
Leer más…
empleo, formación y orientación laboral