Icono del sitio tendencias

Secretos para triunfar en las entrevistas

Presentarse a una entrevista de trabajo genera incertidumbre e inseguridad, por lo que nos puede ayudar conocer la política de la empresa, saber que está buscando. Esta información nos puede facilitar hacer una entrevista con mejor resultado, ya que hay que ir preparados a la entrevista. Tener buenos referentes de aquellos profesionales que han realizado cientos de entrevistas en calidad de reclutador, como es el caso de Daniel Rieza, directivo de Google, nos dará pistas para tener más posibilidades.

Este directivo observó fallos y sesgos que se realizaban en las entrevistas que impedían escoger al mejor candidato/ta para el puesto de trabajo.

Barreras y sesgos que deben evitarse

Sesgo de afinidad. Los entrevistadores suelen tener preferencia con las personas que son similares en gustos o atributos a los suyos, excluyendo todo lo diferente.

Sesgo de confirmación. Esto ocurre en aquellos casos que se cree que el candidato/ta es el ideal para el trabajo incluso antes de haber realizado la entrevista, de este modo, durante las entrevistas, solo se confirma la previsión que se tenía antes.

Efecto halo. Es las cuando el entrevistador se fija demasiado en un solo aspecto o situación sin tener en cuenta más cosas, como la primera impresión que se le atribuye al candidato/ta

Efecto de anclaje. Va en relación con el sesgo anterior, consiste en centrarse en una sola idea sin tener en cuenta las posibilidades para decir sí o no.

La mejor manera para reducir o limitar que desaparezcan estos sesgos es ser conscientes de ellos, es decir, saber que se padecen estas barreras que limitan la objetividad para hacer la mejor selección posible para la empresa.

Daniel Rieza nos da algunos trucos para no caer en la trampa de los empleadores, como por ejemplo, que hay que intentar tener un equipo diverso desde el punto de vista de la antigüedad, ya que los responsables de recursos humanos tienden a no equilibrar los equipos.

Según este profesional de Google, una vez alcanzado el número de 100 entrevistas el cerebro intenta buscar patrones e intentará automatizar las decisiones, incluso se puede llegar a ser arrogante pensando que se sabe todo.

Ir a la noticia

Salir de la versión móvil