Se ha dicho muchas veces que los españoles tienden excesivamente a la titulitis, ese empeño por acumular certificados académicos que no siempre tienen utilidad. Con los idiomas sucede lo mismo: nos examinamos y almacenamos diplomas y cursos que no siempre nos van a ayudar a demostrar nuestro nivel de inglés real. Existe además la norma no escrita de no dar como válido un certificado con una antigüedad de más de dos años.
Leer más…
empleo, formación y orientación laboral