
Los estudios de Ingeniería informática se encuentran bastante masculinizados: sólo el 10% de sus matriculados son mujeres. Durante el primer año, se produce un abandono del 25%, pues muchos estudiantes llegan con una visión deformada de esta ingeniería, que no se corresponde con lo que realmente es. Pero si se continúa, las posibilidades de encontrar empleo son enormes: la demanda por las empresas supera ampliamente la oferta de estos ingenieros, hasta el punto de que muchos estudiantes empiezan a trabajar incluso antes de finalizar el grado. Y son empleados con una formación de calidad, en contraste con la crítica habitual a la Universidad, de no responder a las necesidades del mercado.
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empleo, formación y orientación laboral
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