Además de ser tú quien busca trabajo, con el llamado empleo 2.0, afianzado por internet y las nuevas tecnologías, entra en juego el hecho de que sean las propias compañías quienes te encuentren y te ubiquen para un proceso de selección. Páginas web especializadas y redes sociales son los aliados ideales de las empresas para encontrar los candidatos que necesitan.
Por ello, tienes que labrarte una reputación en internet. El hecho de conectar con otros trabajadores, compartir tus proyectos o tu información profesional hace que te vayas construyendo una marca personal, y desde ella puedes destacar tus propias competencias y capacidades.