El uso del chatbot está creciendo considerablemente en las empresas. Según un estudio de IBM, un 46% de las compañías implementó estos asistentes en los meses más duros de la pandemia, y un 33% lo han ido realizando paulatinamente. De los primeros, hasta un 94% ya ha rentabilizado su inversión, y todos los encuestados refieren un aumento medio del 3% de sus ingresos.
Tradicionalmente los chatbots eran propios de grandes compañías, pero lo cierto es que pueden ser la solución a la falta de tiempo de las pymes para atender el chat. Por tanto, esta tecnología permite ahorrar tiempo y optimizar los procesos mejorando una experiencia de cliente. En definitiva, son rentables, no solo para las grandes, sino también para las pequeñas y medianas, así como para las empresas emergentes (startups).