La ingeniería española ha ido expandiendo su negocio fuera del país en los últimos años de manera exponencial. Entre los motivos de este buen momento podemos citar: la buena formación académica de los ingenieros; el hecho de que las constructoras exportan capacidad de gestión, además de diseños y proyectos; por último, la experiencia obtenida en los años noventa, debido al desarrollo de las infraestructuras en España.
Los tipos de proyectos predominantes en la actualidad son: el transporte ferroviario, carreteras, temas portuarios, agua y energía. En energía circular y sostenibilidad se esperan grandes avances. Los retos más importantes a los que se enfrenta el sector son la formación continua de los profesionales, seguir liderando mercados exteriores y fomentar la colaboración público-privada.