En el año 2017, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad firmó un protocolo, apoyando el currículum ciego, con 78 empresas y entidades. En España no ha tenido tanto éxito, ya que solo algunas empresas lo están utilizando; en cambio, en otros países, como Reino Unido y Alemania, está instaurado como norma.
Es un curriculum vitae donde desaparecen datos personales como edad, dirección, estado civil o la fotografía; por el contrario, se mantienen otros datos con mayor relevancia como formación, experiencia, logros, objetivos, habilidades y referencias laborales, es decir, todo lo relacionado con lo profesional. El objetivo es reducir los posibles prejuicios que pueden aparecer respecto al origen, el género, la religión o etnia del candidato.
Esta iniciativa que intenta evitar sesgos, también es una forma de promocionar las estrategias DEI (Diversidad, Equidad e Inclusión), que aluden a las prácticas, políticas y estrategias que utiliza una empresa para crear un lugar de trabajo equitativo, desarrollando la diversidad e inclusión.
La Fundación Iseak y el gobierno Vasco, en el año 2022, realizaron un estudio sobre la discriminación en los procesos de selección. Para evitar sesgos en los procesos de selección y contratación de trabajadores muchos expertos proponían el uso del currículum ciego.
Aquellas empresas que utilizan el currículum ciego en programas de reclutamiento son más equitativas y mejoran la imagen de la empresa en responsabilidad social. En el año 2023 se realizó un informe realizado por Esade y Fundación Randstad, “Políticas y prácticas en diversidad”, donde el 44 % de los trabajadores que participaron en el informe afirmaban que no aceptarían un puesto en empresas que no se esforzaran en atender medidas de diversidad y equidad.
Las ventajas del currículum ciego son numerosas, pero requieren un esfuerzo y compromiso por parte de los reclutadores en las contrataciones de personal que eliminen los sesgos mencionados. En las empresas cada vez valoran más la inclusión y la diversidad.