El informe GEM (Global Entrepreneurship Monitor) 2024-2025 nos ofrece una radiografía del estado del emprendimiento en España. Se realiza a nivel mundial y analiza cómo evoluciona la actividad emprendedora en distintos países. Recoge datos de encuestas a la población adulta, entrevistas a expertos y fuentes secundarias como estudios y análisis sectoriales.
Estas son sus principales conclusiones para nuestro país:
En 2024, la actividad emprendedora en España sigue creciendo. La tasa de emprendedores en fase inicial (TEA) ha alcanzado el 7,2%, lo que indica que cada vez más personas se animan a poner en marcha sus propios negocios. Sin embargo, la intención de emprender se ha estancado: un 11,2% de la población entre 18 y 64 años dice querer emprender, el mismo porcentaje que el año anterior. A pesar del crecimiento, también se observa un aumento en el número de personas que abandonan sus negocios, principalmente por falta de rentabilidad, lo que refleja una menor resiliencia en el ecosistema emprendedor.
Uno de los principales obstáculos para emprender sigue siendo el miedo al fracaso, aunque este ha disminuido notablemente. Solo un tercio de los emprendedores afirma que este miedo les impediría seguir adelante, el porcentaje más bajo registrado hasta ahora.
Por otro lado, las motivaciones para emprender están cambiando. Cada vez menos personas lo hacen por necesidad, y más lo hacen con el objetivo de generar impacto, crear riqueza o marcar una diferencia en el mundo.
Se emprende a una edad más avanzada que en otros países. Siete de cada diez nuevos emprendedores tienen más de 35 años, y cuatro de cada diez superan los 45. Aunque hombres y mujeres emprenden en proporciones similares, existen diferencias en el acceso a financiación y tecnología.
Además, los emprendedores extranjeros están jugando un papel clave: emprenden más que los españoles y han impulsado el crecimiento del emprendimiento en los últimos años. También destacan los emprendedores con discapacidad y las mujeres en zonas rurales, que están liderando nuevas iniciativas.
Las comunidades con mayor intención emprendedora son Comunidad Valenciana, Cataluña, Castilla-La Mancha y Madrid. En cambio, La Rioja, Asturias y el País Vasco presentan los niveles más bajos.
Aunque los emprendedores españoles contratan menos y exportan menos, son conscientes de la necesidad de innovar, usar inteligencia artificial y reducir su impacto ambiental. La mayoría de los negocios siguen centrados en el sector servicios, especialmente los liderados por mujeres.
El Índice Nacional del Contexto Emprendedor (NECI) ha mejorado ligeramente, pasando de 3,8 a 4,3 sobre 10; aun así, España sigue lejos de los países con mejores condiciones para emprender. Se valora positivamente la infraestructura, pero se critica la falta de apoyo para conciliar vida laboral y familiar, así como las dificultades para acceder a financiación.
Por último, cabe resaltar que desde el año 2022 está en vigor la Ley de Startups, que busca fomentar las empresas emergentes. Gracias a esta ley, más de 1.400 iniciativas han sido certificadas como startups innovadoras. Además, se ha creado un Foro Nacional de Empresas Emergentes para impulsar proyectos de alto valor añadido mediante la colaboración entre el sector público y privado.