Jensen Huang, consejero delegado de NVIDIA, anticipa una transformación profunda en el mercado laboral derivada del auge de la inteligencia artificial (IA). Según su análisis, la automatización está eclipsando el valor tradicional de las titulaciones universitarias, mientras que los oficios manuales —electricistas, fontaneros, técnicos especializados— emergen como pilares estratégicos en la nueva economía digital.
La construcción y mantenimiento de centros de datos, indispensables para la IA, exige una fuerza laboral cualificada cuya escasez ya compromete plazos y costes.
Huang sostiene que estas profesiones, resistentes a la automatización, experimentarán un incremento sustancial en su demanda y retribución. Esta visión converge con la de otros líderes empresariales, que alertan sobre la vulnerabilidad de los empleos administrativos y reivindican la formación técnica como garantía de estabilidad. En España, la tendencia se refleja en el auge de la formación profesional frente a la universidad, en un contexto marcado por la sobrecualificación y la falta de técnicos especializados.
El futuro del trabajo está dibujando un rumbo inesperado condicionado por la progresiva incursión de la IA y resaltando el talento técnico, los oficios tradicionales frente a la IA. España necesita construir más viviendas, pero ha no hay profesionales que las hagan.
En suma, la inteligencia artificial no solo redefine la tecnología, sino también la jerarquía laboral: el futuro se inclina hacia quienes dominan lo tangible.