La Formación Profesional (FP) Dual cumple dos años desde su implantación obligatoria, pero su desarrollo está siendo lento, desigual entre comunidades autónomas y complicado para los centros educativos. Aunque la ley establece dos modalidades, la general (25–35% del tiempo en empresa) y la intensiva (35–50% con contrato de formación en alternancia), esta última está resultando especialmente difícil de aplicar.
Principales problemas detectados.
Falta de empresas colaboradoras. Los centros educativos afirman que tienen grandes dificultades para encontrar empresas donde colocar a los alumnos, especialmente para la modalidad intensiva.
Las pymes (99% del tejido empresarial español) encuentran complicado firmar Contratos de Formación en Alternancia debido a la carga administrativa, los requisitos de tutorización y el plan de trabajo que deben acordar con los centros.
A pesar de que se firman unos 3.000 contratos al mes, la cifra no crece al ritmo necesario para absorber a todo el alumnado (1,8 millones de alumnos de FP a sus prácticas).
Consecuencias. Muchos centros optan por la modalidad general, menos exigente para las empresas. Algunos estudiantes corren el riesgo de no poder titular, ya que si no realizan la estancia obligatoria en empresa, no pueden obtener el título.
La FP intensiva crece en grandes empresas. La mayoría concentran, como ocurre en Madrid, 120 horas el primer curso y más de 300 el segundo. Las empresas indican carencia de personal para tutorizar, por exigirse personal específico en centro y en empresas. La matriculación crece a un ritmo superior a las empresas.
Visión de expertos
La CEOE señala que el problema no es el coste del alumno, sino la complejidad del proceso: evaluación, formación en riesgos laborales y acuerdos formales. Una red pública insuficiente. En la FP pública el problema se acentúa en la rama sanitaria, donde la administración dispone de pocas plazas.
Se generan desafíos entre centros y familias profesionales por colocar a los estudiantes. Los centros llaman continuamente a las empresas buscando plazas, lo que crea una presión constante y un “cuello de botella”. Los alumnos de primero de Automoción en modalidad intensiva, con un año completo en empresa se aseguran mayores posibilidades de contratación, que es el objetivo primordial de los estudiantes.
La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) propone como solución un plan de relevo generacional ante la jubilación prevista de cerca de 600.000 autónomos en los próximos años.