Los desafíos del Mercado Laboral en España en 2026

El estudio del mercado laboral español refleja sus problemas estructurales, a pesar de que España registra un récord de empleo y mínimos históricos en temporalidad. Aun así, persisten desafíos importantes:

 1. Paro juvenil y paro de larga duración

El desempleo sigue afectando especialmente a los jóvenes y a las personas que llevan más de un año sin trabajar. El factor clave está en mejorar la transición del sistema educativo al laboral, que exista una conexión adecuada entre el perfil formativo y la inserción en el mercado laboral. El resultado del estudio de la tasa de paro por edades y sexos determina que en los jóvenes supone un 32 % en hombres (16-19 años) según Encuesta de Población Activa (EPA) de cierre de 2025.

Los expertos resaltan que la lenta reducción del paro viene dada por el incremento de trabajadores extranjeros y el agrandamiento del mercado laboral.

Hay colectivos con muy baja probabilidad de reinserción laboral, en parte por la transformación digital, que requiere una recualificación profunda.

 2. Trabajadores pobres y bajos ingresos

El problema no viene dado tanto por los salarios, cada vez más protegidos por las subidas del SMI, sino la baja intensidad laboral; Jornadas parciales involuntarias y pocos días trabajados al año. Esta falta de horas de trabajo empuja a muchos a seguir bajo el umbral de pobreza, incluso teniendo empleo. A lo que hay que añadir el mayor empobrecimiento por los elevados precios de bienes de primera necesidad, alimentación y vivienda.

Los profesionales cualificados optan por la búsqueda de empleo en otros países mejor remunerados.

 3. Tiempo parcial indeseado

Aunque es más común entre mujeres, la mayoría de quienes trabajan a tiempo parcial lo hacen porque no encuentran trabajo a jornada completa, no por conciliación. Casi un millón de mujeres están en parcialidad involuntaria, frente a sólo 380.000 que lo eligen para cuidar.

 4. Oportunidad para mejorar

Los expertos sugieren aprovechar la expansión económica y el apoyo del Ingreso Mínimo Vital para impulsar que quienes están atrapados en el desempleo de larga duración retomen la formación y puedan orientarse a sectores con mayor demanda.

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