El mercado laboral en España está viviendo un cambio profundo impulsado por la rápida expansión de la inteligencia artificial (IA). En solo cinco años, las ofertas de empleo relacionadas con esta tecnología se han multiplicado por nueve, pasando de ser casi inexistentes en 2021 a representar el 0,27% de las vacantes a comienzos de 2026.
Según un informe de Randstad, esta transformación está cambiando la forma en la que las empresas contratan, con una creciente demanda de profesionales que dominen herramientas de IA. Sectores como la atención al cliente y el marketing destacan especialmente, con un aumento notable en la exigencia de estas habilidades, situando a España por delante de países como Alemania y Francia en adopción de esta tecnología.
Además, contar con conocimientos en IA supone una ventaja importante para los trabajadores. Los salarios pueden ser hasta un 25% más altos y las opciones de promoción son más rápidas. Este impacto se observa tanto en perfiles técnicos como en puestos más básicos.
Sin embargo, el crecimiento también presenta el problema de falta de profesionales cualificados. Muchas empresas no logran cubrir puestos clave, especialmente en niveles avanzados, lo que frena su desarrollo. Esta escasez de talento se debe a que la formación actual no avanza al mismo ritmo que la tecnología.