La crisis ha empujado a la baja la duración de los contratos temporales en la industria. Y la incipiente recuperación no ha supuesto un alivio. En 2008, la vida media de un contrato en este sector ascendía a 188 días, más de seis meses; en 2015, no llega a dos. El sector industrial sigue teniendo un empleo de mayor calidad que el resto. No obstante, hay parámetros que muestran que se ha deteriorado. La tasa de temporalidad se sitúa ahora en el 20,1%. Y también ha crecido la rotación por cada puesto de trabajo: ha subido el número de contratos, ha caído su duración y hay menos empleo.
Leer más…
empleo, formación y orientación laboral