Pros y contras de una renta básica universal

Es claro que la revolución tecnológica afectará al empleo, y será especialmente dura con las personas que no sean capaces de adaptarse a los cambios que conlleva, pues la falta de habilidades tecnológicas va a provocar un paro estimado entre el 12% y el 15%. Ante esta situación, ¿qué medidas pueden tomarse para paliar esta situación?

Una opción a considerar es la llamada renta básica, esto es, un pago universal, sin tener en cuenta riqueza ni ingresos, e ilimitado en el tiempo. Algo que ya se ha probado en Finlandia con unos resultados que arrojan luces y sombras sobre su utilidad: por una parte, no mejoró la empleabilidad; por otra, aumentó la autoestima y la salud de sus habitantes. En España se está probando en Barcelona con familias en pobreza crónica. Las mayores dificultades que nos encontraríamos en nuestro país si se implantase de forma general vendrían dadas por su financiación.

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