Las empresas se mueven en un entorno global cambiante, necesitan grandes dosis de adaptación para interactuar en un mercado lleno de competidores. La actualización de nuevos valores económicos y sociales se implementan con nuevos objetivos. Las economías circulares obligan a las compañías a hacerse cargo de los residuos que generan. Por ello se deben centrar en sistemas eficientes de evaluación, análisis de eliminación o reducción de los residuos.
La palabra muda, de origen japonés, significa desperdicio o sin valor. La reducción de estos residuos puede aumentar el valor añadido de la empresa; sin embargo, la eliminación de estos residuos necesita recursos y medios para proceder a su eliminación y, por tanto, es una reducción directa del beneficio.
Por otro lado, la expresión “empresa oculta” se refiere a todas aquellas actividades que reducen la calidad y la eficiencia de una operación, que forman parte de un proceso de producción o de realización de un servicio que pasan desapercibidas a la administración de la empresa, permaneciendo oculta mientras se intenta mejorar el proceso.
Lean Six Sigma es una metodología que busca todas aquellas actividades propias de la empresa oculta para eliminar todo aquello que pueda generar errores o residuos. La dirección de la empresa debe asegurarse que este sistema no solo sea un plan orientado a la mejora de la producción, sino una filosofía de trabajo que comienza con el proceso de innovación y avanza hasta finalizar con el cobro a los clientes, incluyendo tanto al personal de la empresa, como a clientes y proveedores.