El sector de la restauración sigue creciendo, ya que este año ha subido seis décimas más respecto al ejercicio anterior, lo que supuso un 35,4 % del gasto total que se destinó a alimentación y bebidas. Sin embargo, sigue 3,3 puntos porcentuales por debajo de los niveles previos a la pandemia.
La previsión hostelera es que 7 de cada 10 empresas suban el precio para hacer frente a la inflación. Los empresarios de la hostelería seguirán recuperándose de forma progresiva. A nivel internacional, España se posiciona por encima de Italia, pero alejada de las cifras de Inglaterra (62,4 %) y Francia (56,5 %), debido a que estos países han seguido subiendo la cifra de ventas de forma gradual desde el año 2019.
La situación económica ha cambiado, se espera que este año 2023 las ventas se consoliden. Un grupo de hosteleros encuestados con una facturación de 6.600 millones de euros en su conjunto también lo creen. El 64 % de los empresarios del sector prevé una subida de facturación del doble, un 52 % lo espera que sea el año que viene. Un 27 % espera mantener el ritmo de crecimiento este año. El 82 % cree que necesitará aumentar su plantilla para el año que viene y solo un 6 % tiene pensado reducir personal. El colectivo de empresarios no se pronunció sobre la situación laboral de los trabajadores del sector.
Hay que tener en cuenta que la hostería se enfrenta a una serie de retos: la subida de los costes y los cambios de hábito de los consumidores. La vicepresidenta de Foodservice Europa de Circana, Edurne Uranga, ha resaltado que los clientes de la restauración han manifestado cambios de consumo. La pandemia transformo las preferencias: un 78 % de los clientes consumían en restaurante antes de la pandemia, cuando solamente un 4 % solicitaba comida para llevar a domicilio; por el contrario, en el año 2023 el servicio a domicilio ha subido un 32 % y la presencia en los locales ha caído 10 puntos.