La Formación Profesional (FP) se ha convertido en una de las vías educativas con mayor capacidad para facilitar el acceso al mercado laboral en España, superando a la universidad en algunos casos y consolidándose como una alternativa real y altamente valorada.
El abandono educativo temprano está en su nivel más bajo (12,8%, en 2025) respecto a los últimos años, lo que indica una transformación importante en el sistema educativo y en las opciones que los jóvenes consideran viables. El número de estudiantes matriculados en FP supera los 1,2 millones, consolidándose como una de las opciones más demandadas por quienes buscan una combinación equilibrada entre formación teórica y experiencia práctica, reflejando un cambio de mentalidad social, puesto que ya no se percibe como un camino secundario, sino como un itinerario completo y adaptado a perfiles muy diversos.
Según el estudio sobre la FP en España, realizado por CaixaBank Dualiza y el Instituto Vasco de Competitividad-Orkestra, más del 60% de las profesiones destacadas en sectores verdes dependen directamente de titulaciones de FP, convirtiendo a esta en un elemento estratégico para afrontar cambios ambientales, productivos y tecnológicos.
Se identifican seis cadenas de valor en las que las competencias verdes tendrán un gran impacto, necesitando profesionales especializados en las áreas de energía, transporte, industria manufacturera, construcción, agroalimentación y gestión de residuos.
La FP Dual combina la enseñanza académica con una inmersión directa en entornos de trabajo permitiendo a los estudiantes familiarizarse con actividades prácticas desde el primer día, lo que aumenta considerablemente su empleabilidad. La interacción constante con empresas contribuye a que los estudiantes desarrollen habilidades transversales —responsabilidad, autonomía, adaptación— además de aprender técnicas específicas de cada profesión. Así mismo, la formación modular y la acreditación de competencias a través de microcredenciales facilitan validar habilidades específicas y adaptar el itinerario formativo a las demandas del mercado laboral.
La FP se ha convertido en una pieza esencial del sistema educativo español, tanto por su creciente demanda como por su elevada tasa de empleabilidad. Su relación con sectores emergentes, especialmente los vinculados a la sostenibilidad, y el éxito del modelo Dual la posicionan como una vía formativa moderna, eficiente y plenamente adaptada al mercado laboral actual.