Un profesional con más de 30 años de experiencia en el sector de la construcción, José Toro, nos describe su trayectoria laboral que se inició con 16 años, en los que fue peón, oficial, encargado, jefe de obra e incluso promotor. Puntualiza que la clave está en que el profesional reciba la formación adecuada.
Las cuestiones planteadas son:
-. Escasez de personal cualificado. Según Toro, no faltan trabajadores, sino trabajadores bien formados. Cada año salen alumnos preparados, pero muchas empresas buscan oficiales con experiencia inmediata y no quieren invertir en formación. Él mismo ha ofrecido alumnos en prácticas gratis durante tres meses y tampoco los aceptan.
-. La percepción de los jóvenes. Muchos jóvenes evitan el sector por su dureza física, pero también los hay con ganas de aprender que no reciben oportunidades. El problema es más una falta de voluntad de formar, no la falta de interés.
-. Retribución Salarial. El salario varía extraordinariamente según la habilidad, ya que una diferencia entre «normal» y «sobresaliente» muy es importante: un trabajador, según convenio, ganaría entre los 1.500 y los 1.600 euros mensuales; un muy buen albañil puede ganar entre 3.000 y 4.000; mientras que los mejores podrían llegar hasta 6.000.
-. Las condiciones del trabajo conllevan desgaste físico, cargar peso, usar herramientas repetitivas y trabajar con frío o calor extremo, largas jornadas y desplazamientos: levantarse muy temprano, recorrer muchos kilómetros y volver tarde a casa.
-. Construir o reformar es cada vez más caro. Han aumentado los precios de los materiales, además de haber un exceso de subcontratas que encarecen el proceso. Existe muchísima burocracia para licencias y permisos. Hay falta de oficiales muy experimentados, lo que hace que las obras duren más.
-. Errores comunes al hacer reformas. Buscar al más barato o contratar a gente sin asegurar aumenta los riesgos y puede traer problemas graves si hay accidentes. A esto se le une la falta de asesoramiento profesional.
-. Consejos para quienes quieran entrar en el sector. Es conveniente especializarse en un área (azulejos, yeso, pladur…), ya que los especialistas siempre tienen trabajo.
Si se quiere emprender, su principal consejo es que se trabaje los primeros años aprendiendo el oficio, seguir formándose posteriormente, y sumar habilitaciones como electricidad o fontanería.