Los espacios de coworking empezaron a popularizarse hace diez años en Berlín, como forma elegida por los autónomos para evitar la soledad. Pero aquella tendencia se fue consolidando, ya que estos lugares, diferentes de las oficinas tradicionales, ofrecían a los emprendedores unas ventajas muy aprovechables para su negocio. Tal ha llegado a ser su relevancia, que se ha instituido el día mundial del coworking: 9 de agosto.
En España han proliferado estos espacios muy notoriamente durante los últimos nueve años, y continúa haciéndolo. Sirven como desarrollo de la tecnología, y generan dinero con los alquileres. En Madrid, los días 17 y 18 de mayo se va a celebrar Coworking Spain Conference 2018, un evento para compartir experiencias al respecto.