Esta empresa multinacional con sede en California, fundada por Jensen Huang, actual presidente, fue creada hace 30 años. En estos momentos está valorada en un billón de dólares en bolsa, impulsada por el auge de la Inteligencia Artificial, siendo referente para cualquier ingeniero o informático interesado en esa tecnología.
La política de Nvidia con respecto al capital humano es retener talento, para ello tiene una serie de medidas económicas y de beneficios sociales. Uno de sus objetivos consiste en que los empleados realicen su trayectoria profesional dentro de la empresa, ofreciendo paquetes de acciones a aquellos trabajadores que alcancen un tiempo determinado en la empresa; además, tiene beneficios personalizados, como ayudas para familias que quieran ser padres o tratamientos de salud mental.
El 14 % de su plantilla logró un ascenso, con independencia de su género. La mitad de los empleados tiene título universitario superior y un tercio de los trabajadores acceden a la empresa por recomendación. Este último año Nvidia ralentizó las contrataciones para centrarse en la platilla actual y controlar costes. La compañía realizó un gasto de 1.350 millones de dólares al no terminar la compra de la empresa Softbank fabricante de Chips ARM. En el año 2023 la plantilla estaba compuesta por 80 % de hombres, el 19 % por mujeres y 1 % no declarado. El 6 % de los empleados en la sede de Estados Unidos está formada por afroamericanos, hispanos y latinos. Esta tecnología intenta dar una oportunidad de igualdad en las promociones con independencia de la raza, sexo y origen étnico. Para cumplir este punto, la compañía tiene contratados los servicios de una empresa externa que analiza las buenas prácticas.
Los trabajadores tienen la posibilidad de teletrabajar o, si el empleado lo desea, puede ir a la oficina, existe flexibilidad. Por último, la empresa tiene instaurados “días de descanso” de obligado cumplimiento, ya que cada trimestre la empresa se desconecta durante unos días para descanso de todos los trabajadores.