En la última década, el alumnado matriculado en la Formación Profesional (FP) española ha crecido significativamente, aumentado un 63,85 % desde el año 2013. El número de alumnas matriculadas también ha aumentado, aunque solamente ha crecido 0,8 puntos porcentuales, del 45,7 % al 46,5 % actual.
Esta formación se divide en ciclos: básico, medio y superior. El grado básico que es una alternativa a la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y es obligatorio hasta los 16 años, en el que las mujeres representan tan solo el 30 %, frente al 45,8 % en el grado medio y al 49,5 % de los grados superiores.
El mayor porcentaje de mujeres matriculadas en los grados medios se encuentran en Imagen Personal, seguido de Servicios Socioculturales a la Comunidad, Sanidad (cuidados de la salud y las personas), Textil Confección y piel. Por el contrario, los ciclos en los que la presencia de la mujer es casi inexistente son Instalación y Mantenimiento, Electricidad y Electrónica, Fabricación Mecánica, Transporte y Mantenimiento de Vehículos y Energía y Agua.
El sector STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Matemáticas), según el estudio Mujeres en STEM: Desde educación básica hasta carrera laboral realizado por Esade en el año 2022, refleja una brecha de género significativa en la graduación media de FP (52 % hombres y 7 % mujeres); en cambio, en los grados superiores, en algunas especialidades, la representación de la mujer es superior, como en los relacionados con la edificación y obra civil (40 %).
El estudio expone que, además de la brecha de género, existe una brecha salarial como consecuencia de la baja representación de la mujer en el campo STEM, ya que en el momento actual dichas titulaciones acaparan los salarios más altos. En los últimos años, el porcentaje de matriculadas se ha incrementado especialmente en el grado superior.