Ya conocemos la importancia que han cobrado las «habilidades blandas» (soft skills) para las empresas en los procesos de selección. De entre todas ellas, hay 8 que destacan sobre el resto y que cualquier persona debería conocer. Son útiles, además de para desempeñar un trabajo, para la educación, orientando así el futuro de los estudiantes de hoy y los trabajadores del mañana:
- Resiliencia. La resiliencia consiste en la capacidad de adaptarse al entorno, especialmente si se produce una situación difícil. Hoy se pide a los empleados que sean capaces de adaptarse a la nueva normalidad y de mantenerse fuertes y calmados en este entorno. Es especialmente importante si diriges un equipo o si tienes responsabilidades. También es muy importante en emprendedores.
- Habilidades digitales. Con la transformación digital, las empresas buscan personas que se manejen bien con la tecnología. Esto incluye aprender rápido, el manejo eficiente de los programas y ser productivo de forma remota.
- Compromiso con la empresa y flexibilidad. Esto también incluye la capacidad de ser flexible a los cambios, demostrando así el compromiso.
- Trabajo en equipo. Es importante asegurar no solamente el propio éxito personal, sino también el de los compañeros y el grupo. Para ello, hay que saber comunicarse bien, incluso en remoto, y saber usar herramientas para repartir las tareas.
- Mentalidad y capacidad de aprender. Las empresas quieren a personas que acepten nuevos retos y que tengan una visión de futuro sobre la empresa y sobre ellos mismos.
- Saber analizar datos y tomar decisiones a partir de ellos. Con la enorme cantidad de datos (Big Data) de que disponen las empresas, hacen falta personas que sean capaces de analizarlos e interpretarlos, tomando las decisiones que sean oportunas.
- Capacidad crítica. Las personas con capacidad crítica ayudan a tener otro punto de vista, a detectar nuevos problemas y resolverlos rápidamente.