Poco más de la mitad de los inmigrantes cotiza

En España existe una diferencia importante entre españoles e inmigrantes a la hora de cotizar a la Seguridad Social. Aunque a comienzos de 2025 se alcanzó un récord de 21,3 millones de afiliados, esta cifra oculta una importante brecha si se tiene en cuenta la nacionalidad. Mientras que casi tres de cada cuatro españoles en edad de trabajar cotizan, entre los extranjeros lo hace poco más de la mitad (56%). De hecho, si se excluye a los ciudadanos procedentes de la Unión Europea (que incluso superan a los españoles en nivel de afiliación), el porcentaje de inmigrantes que cotizan cae por debajo del 50%.

Los datos, calculados con cifras de afiliación de diciembre de 2024 y aplicados a la población de entre 20 y 64 años, muestran que España contaba entonces con unos 3,9 millones de inmigrantes no comunitarios en edad laboral, de los cuales casi dos millones estaban afiliados. Al observar las distintas regiones del mundo, se aprecian diferencias claras: los latinoamericanos rondan un 55% de afiliación, los africanos apenas llegan al 51% y los asiáticos suben al 63%. Dentro de este grupo, sin embargo, destaca el bajo nivel de cotización de los europeos no comunitarios —como británicos, ucranianos o rusos—, que se quedan en un 42%.

Si se tienen en cuenta las nacionalidades, las diferencias son aún más evidentes. Marruecos es el país que más inmigrantes aporta con más de 700.000 personas en edad de trabajar, aunque solo la mitad está afiliada. Colombia presenta un porcentaje todavía más bajo, de apenas el 47,3%. En cambio, la comunidad rumana muestra una integración laboral mucho mayor, con tasas de afiliación similares a las españolas. Dentro de la Unión Europea, Portugal e Italia sobresalen con casi un 80% de cotizantes. En el extremo contrario se encuentra Argelia, donde solo un 34% de los residentes en edad laboral está dado de alta en la Seguridad Social. Venezuela es el único país no europeo cuya tasa de afiliación supera la española. En Asia, China mantiene cifras similares a las nacionales, mientras que India y Pakistán se sitúan visiblemente por debajo. Por su parte, Ghana y Senegal alcanzan alrededor del 70%, un porcentaje alto dentro del continente africano.

Además de la diferencia por origen, existe una brecha importante entre hombres y mujeres. Entre los españoles, la diferencia a favor de los hombres existe, pero es moderada. Sin embargo, entre los extranjeros, la distancia es mucho mayor: el 63% de los varones cotiza, frente a solo el 49% de las mujeres. Si se excluye a los ciudadanos de la Unión Europea, la brecha se amplía todavía más. El caso de Marruecos es especialmente significativo, ya que solo el 31% de las mujeres marroquíes en edad laboral cotiza, frente al 59% de los hombres.

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